Proyecto · Residencial

Transformamos una terraza sin vida en un jardín elevado que acompaña la vida familiar y da profundidad a la vista urbana. La vegetación se diseñó como una cortina viva desde el interior del apartamento, con zonas de descanso y contemplación.
Especies resistentes al viento y al sol directo de las alturas, jardineras a medida que maximizan el verde sin restar espacio, materiales livianos que no sobrecargan la estructura del edificio y esquinas de sombra que suavizan la luz de la tarde. Un jardín con carácter y de bajo mantenimiento, que florece en distintas épocas del año.
«El reto era lograr un jardín con carácter pero que no demandara demasiado mantenimiento.»